Cuando necesitas fisioterapia
- Dolor agudo o persistente.
- Bloqueos o limitaciones de movilidad.
- Lesión deportiva.
- Miedo al movimiento.
- Cambios posturales por embarazo o posparto.
Cuando el Pilates Reformer es la mejor elección
- Quieres ganar fuerza sin impacto.
- Buscas mejorar postura y control.
- Tienes molestias leves pero quieres prevenir recaídas.
- Quieres volver a entrenar de forma progresiva.
- Necesitas acompañamiento y técnica.
Cuándo combinamos ambos
La mayoría de personas progresan más rápido cuando usan ambos enfoques: primero recuperamos, luego construimos fuerza.