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PREHABILITACIÓN EN ROTURAS DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR

9 de septiembre de 2026 por
PREHABILITACIÓN EN ROTURAS DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR
Emily Carr

¿Qué es prehabilitación y porque es importante?

La rehabilitación preoperatoria o prehabilitación se refiere a un programa que consiste en preparar físicamente y mentalmente al paciente antes de una cirugía con el objetivo de reducir complicaciones y acelerar la recuperación posterior.

La reconstrucción del ligamento cruzado anterior (ACL) es un tratamiento muy habitual tras una rotura. Esta intervención conlleva un proceso de rehabilitación postoperatoria extensa y prolongada (entre 9-12 meses) para asegurar una recuperación completa y el retorno al nivel de actividad deportiva previo a la lesión.

Los pacientes que lleguen mejor preparados, tanto psicológicamente como físicamente, a la reconstrucción presentan mejores resultados postoperatorios. Entre los factores preoperatorios asociados a mejores resultados destacan una mayor fuerza del cuádriceps y un rango de extensión pasiva de rodilla completa, el optimismo y la autoeficacia. Estos hallazgos refuerzan la importancia de la prehabilitación, que se ha asociado con una mejor función y nivel de actividad deportiva reportados por el paciente en comparación con una prehabilitación nula o limitada.

¿Cómo debería ser la rehabilitación preoperatoria?

Un programa de prehabilitación antes de la cirugía de reconstrucción del LCA tiene como objetivo principal mejorar la funcionalidad preoperatoria de la rodilla, para así optimizar los resultados postoperatorios.

Objetivos funcionales específicos de la prehabilitación:

-          Ausencia de efusión articular en la rodilla afectada – la efusión articular inhibe la activación del cuádriceps, dificultando el trabajo de fuerza necesario para alcanzar los otros objetivos preoperatorios.

-          Rango de movimiento activo y pasivo completo – una falta de la extensión completa de la rodilla previa a la cirugía, es un factor de riesgo importante para una falta de extensión postoperatoria.

-          Simetría de fuerza de cuádriceps de un 90% - una reducción mayor del 20% de fuerza de cuádriceps tiene consecuencias negativas en el resultado autoinformado a los dos años tras la cirugía.

La prehabilitación puede comenzar en cuanto se diagnostica la rotura, y sigue los mismos principios de las fases aguda e intermedia de la rehabilitación postoperatoria. Es importante trabajar de forma específica la extensión pasiva completa y la fuerza del cuádriceps, ya que son los dos factores más asociados a peores resultados tras la cirugía.

Cuando el paciente tiene el rango de movimiento completo, no presenta efusión y es capaz de saltar a una pierna con seguridad, se puede progresar la prehabilitación a un entrenamiento de fuerza con cargas altas y ejercicios pliométricos. Este tipo de trabajo es seguro en esta fase y sus beneficios se mantienen hasta 2 años después de la cirugía.

Es importante señalar que, a día de hoy, no existe un consenso claro sobre cuál debería ser el contenido, la frecuencia ni la duración óptimos de un programa de prehabilitación. Sin embargo, guiándose por los objetivos funcionales descritos anteriormente, se puede diseñar una prehabilitación eficaz y optimizar los resultados postoperatorios. Se debe plantear un programa individualizado, adaptándose a la presentación y evolución de cada paciente.

Referencias:

LESIONES DE TENDÓN
¿QUE ES UNA TENDINOPATÍA?
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