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Ondas de choque


Las ondas de choque son un tratamiento de fisioterapia avanzada que utiliza ondas acústicas de alta energía para estimular los procesos naturales de reparación del cuerpo.

En fisioterapia, se emplean para tratar dolor musculoesquelético crónico, lesiones tendinosas y problemas de tejidos blandos que no han respondido a otros tratamientos.

Las ondas de choque actúan mejorando la circulación, estimulando la regeneración del tejido y reduciendo el dolor. Es una técnica no invasiva, sin cirugía ni infiltraciones, y con alta evidencia científica.

En Arbory utilizamos ondas de choque como parte de un tratamiento personalizado, siempre combinadas con ejercicio terapéutico y fisioterapia manual cuando es necesario.

El tratamiento con ondas de choque está indicado especialmente en lesiones crónicas o de larga evolución, como:

  • Fascitis plantar y espolón calcáneo
  • Tendinopatía rotuliana
  • Tendinopatía aquílea
  • Epicondilitis (codo de tenista)
  • Dolor en hombro (tendinopatías del manguito rotador)
  • Calcificaciones tendinosas
  • Puntos gatillo miofasciales
  • Dolor musculoesquelético persistente

Es una opción muy eficaz cuando el dolor no mejora con reposo, medicación o fisioterapia convencional.

Aunque es un tratamiento seguro, las ondas de choque no están indicadas en los siguientes casos:

  • Embarazo (en la zona a tratar)
  • Trastornos de la coagulación o tratamiento con anticoagulantes no controlados
  • Infecciones activas en la zona
  • Tumores o procesos oncológicos en el área tratada
  • Fracturas recientes
  • Presencia de prótesis metálicas directamente en la zona de aplicación

Por eso, en Arbory realizamos siempre una valoración previa para asegurarnos de que el tratamiento es adecuado y seguro para ti.

Durante la sesión puedes notar una sensación intensa pero tolerable, similar a pequeños golpes repetitivos sobre la zona lesionada.

La intensidad se ajusta progresivamente según tu tolerancia y el tipo de lesión.

La sesión dura entre 10 y 20 minutos, y no requiere anestesia. La mayoría de los pacientes describen la molestia como puntual y pasajera, y completamente asumible.

Después del tratamiento es normal notar:

  • Ligera molestia o sensibilidad en la zona durante 24–48 horas
  • Sensación de “agujetas” o inflamación leve
  • Mejora progresiva del dolor en los días posteriores

Los efectos no siempre son inmediatos: el objetivo de las ondas de choque es activar la regeneración del tejido, por lo que la mejoría suele aparecer de forma gradual tras varias sesiones.

Se recomienda evitar ejercicio intenso durante 24–48 horas y seguir las indicaciones del fisioterapeuta para potenciar los resultados.